Testimonios, devoción por el periodismo

Alfonso
Pliego S

Este fin de mes de octubre, apareció el
Libro Testimonios, edición que recoge una serie de artículos
escritos por Jesús Solís Alpuche, reconocido luchador social y productor
pitahayero, originario y vecino del municipio de Kinchil, Yucatán. Estamos pendientes de su presentación en Mérida.

Dicha obra es una recopilación de 30 comentarios
de entrevistas y artículos elaborados por Solís Alpuche a lo largo de más de30
años de inquietudes periodísticas que lo han llevado a escribir, debatir y
entrevistar a un abanico amplio de personajes de la vida política nacional,
como Heberto Castillo, don Hernán Morales, el subcomandante Marcos,
entre otros. Lo mismo que ha hecho con teólogos (Leonardo Boff, por ejemplo), defensores de los derechos humanos como José Álvarez
Icaza y Rafael Álvarez; investigadores, de mar y tierra (como Ramón Bravo y
Rafael Yates ) obispos y sacerdotes (Sergio Méndez Arceo, Samuel Ruiz o Pastor
Escalante, y hasta con el general carrancista y poeta, que fue Adolfo León
Osorio, entre otros más).

Chucho, como es conocido entre su infinidad
de compañeros activistas y amigos de las cafeterías del centro de Mérida,
incursionó en el periodismo más “por devoción que por profesión”. Y
entre las múltiples labores que ha desempeñado y combinado el ttrabajo
informativo a lo largo de su vida este conspicuo izquierdista, se encuentran la
de marino-militar, farero, líder sindical, productor agropecuario, defensor de
Derechos Humanos, dirigente sindical y partidista, e incluso actualmente,
representante del Movimiento de Pensionados y Jubilados en su capítulo
yucateco.

Una de las características que hace
singular a este francotirador informativo -y formativo de
opinión-, es su carácter afable y sociable, lo que le permite tener amistad con
“medio mundo”. No obstante, Solís Alpuche discute con todos y por todo, pero
eso lo hace por ejercicio intelectual que no por jiribilla. En efecto, a Jesús
Solís Alpuche le gusta discutir, pero no pelear. Y dicha singularidad es
precisamente esa: que a él le gusta discutir; es decir, promover el debate de
las ideas, la confrontación de las concepciones ideológicas y el análisis
crítico de la información y los hechos.

Quienes conocemos a Jesús sabemos que
es un hombre apasionado, polémico, ampuloso y hasta mordaz, pero también
conocemos que es siempre respetuoso del pensamiento divergente, de las ideas
que no son como las suyas. Y ello se ve reflejado en su pasión escrita
periodística, pues en el abanico de artículos que componen Testimonios ,
hay lo mismo escritos que hablan de la riqueza cultural milenaria maya, que una
esbozo histórico sobre Felipa Poot, líder indígena de su pueblo, Kinchil o una
historia sobre el Cristo de Amor de esa misma localidad del poniente de Yucatán;
el Testimonio de Olga Aragón sobre el obispo Pepe LLaguno y la violencia en
Chihuahua en los sucesivos gobiernos de Fernando Baeza y Francisco Barrio, del
PRI y el Pan respectivamente y otros diversos como ese en el que habla sobre su
experiencia como productor de pitahaya y su incursión en la elaboración de
mermeladas orgánicas en búsqueda de la liberación económica del campesinado en
el ex campo henequenero de Yucatán, “para liberarlo del nuevo acasillamiento,
que ahora le imponen los partidos políticos…”

Aunque también aparecen por ahí
dos artículos “colados” que no son de su autoría, pero que en su momento
generaron el debate de él y de otros muchos al interior de los círculos
políticos yucatecos. Y ésta una de las virtudes que marcan la personalidad de
Solís Alpuche; precisamente que es de los pocos hombres partidistas y de
izquierda que escucha, debate, valora y hasta asume posiciones políticas
contrarias a las suyas cuando es convencido o vencido en el debate ideológico.

Esa versatilidad y dinamismo de su carácter,
se ve reflejada en la diversidad de temas que ha abordado en su prolífica
experiencia como articulista. Escritos que han aparecido como colaboraciones
constantes en diversos medios yucatecos y del país como Razón Política, Cencos, La
Revista Peninsular y los diarios Por Esto, (y de
Yucatán de 1990 hasta el 2000), por citar algunos, y que ahora retoman
nuevos bríos al verse antologados en el referido libro Testimonios.

Leer la amplia gama de artículos que
componen la referida obra, permite –tanto a lector conocedor, como al neófito o
poco interesado en el acontecer político nacional y estatal— tener un panorama
amplio de los cambios sociopolíticos sucedidos en México durante las tres últimas
décadas de principio y fin de Siglo.

En formato y precio asequibles, Testimonios es
un libro que anima a su leída por el “salto” de temas que aborda, y que a lo
largo de sus 210 páginas atrapa en cada artículo para hacer una lectura
detenida y crítica.

Y como la personalidad de Chucho
Solís, Testimonios permite al lector debatir, coincidir y
discrepar con las afirmaciones de su autor. Testimonios es, en
resumidas cuentas, un libro que incita a la reflexión, el debate y a la acción
comprometida a proseguir en el proceso lento, conflictivo y tortuoso, o
acelerado y esperanzador que vivimos en los últimos 30 años que Solís Alpuche nos
imprime en giros de hombres y mujeres historia.

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