A LA LUZ DE IGNACIO MAGALONI DUARTE OTRO MUNDO ES POSIBLE

A LA LUZ DE IGNACIO MAGALONI DUARTE OTRO MUNDO ES POSIBLE
EL PENSAMIENTO EN EL POPOL VUH, SU VISIÓN DEL MUNDO Y EL NUEVO AMANECER ENEL CUARTO BAKTUN.

Jesús Solís Alpuche.

Los pueblos mesoamericanos eran eminentemente festivos. Nuestros antepasados mayas, consagraban la mitad de su tiempo medido en uno de sus tres calendarios, el tzolkin, a exaltar su relación con la naturaleza y cada uno de sus elementos de vida, con quien buscaban armonizar y congraciarse. Hoy la cultura occidental permite que sigamos siendo festivos, incluso para festejar nuestra cultura maya, tan diferentes, en lo fundamental con la cultura occidental materialista dominante por el mercado.

Con motivo del fin de La Cuenta Larga de los Mayas, (en el 13 Ahau) hoy 22 de diciembre, y el inicio de un nuevo Katún (20 tzolk’ines o cuentas sagradas dedicadas al Sol: Kin-Ich-Káak-Moo). Entramos a un nuevo período del tiempo, o sea a una nueva cuenta de 5,125 años, que significa el nacimiento de un nuevo sol, para un nuevo amanecer, según la traslación del sistema solar, en el que viaja nuestro planeta, a través del tiempo y el cosmos.

Como es muy importante tomar en serio, la concepción que los antiguos mayas tenían de la universalidad de la vida, los conocimientos, la cultura que conforma la conciencia humana y su espiral en la eternidad del tiempo que retorna cíclicamente al espíritu de la naturaleza y su evolución; y los conocimientos mayas son claves para la construcción de nuevas relaciones humanas, quiero sintetizar parte de la visión del mundo maya establecidos en el Popol vuh, a la luz de lo escrito a mediados del siglo pasado, por Ignacio Magaloni Duarte, investigador y visionario del mundo maya, coterráneo nuestro, (1898-1974) que al estudiar y referirse a los conocimientos contenidos en las culturas mesoamericanas, calificó a los mayas como los Educadores del Mundo.

Con el ideal de “inspirarnos en la formación de una América más grande, cuando se conozcan y se aprovechen las ricas enseñanzas del pasado de nuestro continente”, -pasado que difiere del de las civilizaciones que fueron la raíces de la historia y la cultura occidental-, del libro “Educadores del Mundo” de Ignacio Magaloni Duarte, quiero continuar promoviendo el impulso de un proyecto que frene el impacto violento y destructivo del neoliberalismo, fruto venenoso de la cultura occidental, cuya visión y enfoque, la inmensa mayoría de los medios de comunicación e información asumen y reproducen para la historia y norma única de vida y desarrollo.

El autor yucateco Magaloni Duarte considera que: dominada la historia de las civilizaciones desde sus raíces por la cultura occidental, los teóricos no tuvieron otra alternativa que “inspirarse” en un desarrollo materialista e individualista desde las perspectivas de esa misma cultura para estudiar y explicar el pensamiento moderno, desconociendo en absoluto, la historia de otras civilizaciones, “como las amerindias” y en este plano se quedaron tanto Marx y Engels, como Weber y Toynbee.

En la Cuarta Edición del trabajo de Magaloni Duarte, Rafael Girard hace una propuesta en el prefacio del libro: “Ustedes, con plena compenetración en la realidad amerindia, pueden erigirse en directores del pensamiento americano que mejore –el proyecto de- el comunismo moderno…” Este sueño en la introducción de “Los Educadores del Mundo”, la hizo Girard en los momentos históricos que el desarrollo del socialismo real en la URSS era una alternativa al capitalismo mundial. El proyecto del socialismo en Europa del Este no superó la calidad de vida en occidente, más que en su desarrollo material planificado, descuidando el desarrollo espiritual al reprimir las libertades, así a finales de los años 80s, tuvo que autolimitarse en aras de las libertades capitalistas, que como en occidente, tienden más a obtener, que al auténtico Ser. No sólo porque no promueven la espiritualidad necesaria en las relaciones humanas, sino porque impiden un desarrollo con justicia y dignidad.

En Los Educadores del Mundo, el mensaje profundo es que somos uno con el planeta Tierra y con el universo. Y como lo primero (para la conservación de nuestra especie) sería nuestra defensa, tendríamos que empezar a trabajar para frenar el impacto de la globalización cultural neoliberal originaria de occidente y que se funda en la globalización de la propiedad y los mercados violentos que avasallan todo. Este sistema menoscabando el valor del ser por el del tener, y en su desarrollo conlleva la destrucción de nuestra casa que es el planeta Tierra. Sólo de esta manera contribuiríamos a un nuevo modelo de desarrollo, y a la construcción de un poder que de su ejercicio y praxis dimane, la liberación y la libre evolución del universo, de acuerdo a sus propias leyes que hemos de estudiar para conocer y respetar interactuando con ellas y no en su contra como sucede ahora.

Creemos que la globalización no es nueva, aunque ahora es un proceso mucho más acelerado y violento, pero las culturas dominadas jamás desaparecen como desaparecen los mercados dominados, al contrario, se fusionan y enriquecen. Entonces, con la convicción que nuestra cultura maya, urgentemente, puede aportar mucho a la nueva cultura universal, contribuyendo a erradicar el lastre del individualismo, padre y madre de todos los vicios de apropiación violenta de origen occidental, pasamos al ideal de Educadores del Mundo de Magaloni Duarte.

-Tenemos la convicción que la sociedad pre americana se postuló políticamente cósmica, estableciendo por observación en la naturaleza una organización comunal, y trataremos de demostrarlo en este ensayo. La consignación inicial de esta idea se haya expresada en la primera tradición del Popol Vuh, la biblia del mayaquiché, que recoge la síntesis de la ciencia de su tiempo, la mitología, la cosmología y sociología de los pueblo preamericanos. Analicemos de donde se haya consignada esta idea de trabajo en cooperación y/o colectivo al principio del Popol Vuh que en la primera tradición dice textualmente: “Esta es la primera referencia: Todo estaba en suspenso, no había una sola gente, ni animales, ni pájaros, ni peces, ni cangrejos, ni árboles ni piedras. Sólo el ‘cielo’ existía. (Esta palabra ‘cielo’ es traducción de los españoles, pero para el pensamiento preamaericano, significaba ‘ámbito de la creación’) Sólo en el silencio y la calma Tzakol, Bitol, Alom y Cajolom estaban en una claridad deslumbrante… Y estaban poseídos de grandes sentimientos… Entonces vino la Palabra y hablaron entre sí, y se pusieron de acuerdo”

Con esta parquedad de palabras el Popol Vuh, en su primera referencia habla ya de la actuación colectiva de las fuerzas de la naturaleza. ¿Quiénes eran los que hablaron entre sí y se pusieron de acuerdo? ALOM: etimología: Al, hija; Om, partícula genitiva. BITOL: etimología: BIT, manifestar; OL, conciencia, pluralidad.
TZAKOL: etimología: TZAK, edificar; OL, partícula de saber, conciencia. Cajolóom: etimología CA; espacio; JOL, pluralidad total; Om; partícula genitiva.

Son las cuatro fuerzas cosmogónicas primordiales, las que generan, manifiestan y edifican la pluralidad en la totalidad del espacio. Esta personificación mitológica en el mismo principio del Popol Vuh, consigna la actuación colectiva de las fuerzas naturales. Educados y aleccionados por el Popol Vuh, los pueblos preamericanos no conciben el aislamiento individual, ni la exaltación de la vanidad personal. La primera representación del Popol Vuh, se refleja en la organización social. La base es inconmovible, porque es naturaleza. Los humanos somos parte de ese orden, parte de Dios.

Toda la concepción, además de otras como la evolución cósmica, se haya cúbicamente simbolizada en los cuerpos de la pirámide que se asienta sobre un cuadrángulo. Pero la pirámide es truncada y tiene un vértice sugerido, mas no representado; este vértice no representado, simboliza lo Irrepresentable, lo que está más allá de nuestra comprensión.

Otras teorías (Darwin), tienen en cuenta la evolución de las especies hasta el hombre. Hagamos hincapié en que el Popol Vuh, es el único libro de la humanidad que comienza la historia de la vida desde que era mineral, al vegetal, al animal y al hombre, y además, prevé y consigna otras etapas evolutivas más allá del ser humano. ¿O a caso es concebible que todo el cosmos haya venido evolucionando únicamente para llegar al hombre?

Otros pueblos que representan un Supremo Dios antropomorfo (Judío), sientan la lejana base mental del individualismo: no somos parte, sino que somos hechos a imagen y semejanza de Dios. Ignacio Magaloni Duarte nació en Mérida el 25 de enero de 1898 y murió en el D.F. el 29 de abril de 1974. Este visionario yucateco desde mediados del siglo pasado nos enunció que Otro Mundo es Posible.
chantzacan@hotmail.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s